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Simple es bonito

Ilustración Simple es Bonito Sucumo

El otro día mi mamá llegó a casa con algo que a simple vista parecía un papel doblado y lo dejó sobre el trinchador de la entrada.
Cuando pasé por ahí me detuve a verlo y, para mi sorpresa, ese papel era la invitación de una boda. Trataré de describirles la invitación lo mejor posible:
Era una hoja de papel bond, metida en un protector de hojas, doblada horizontalmente al centro.
En lo que quedaba como portada había una ilustración de unos novios y al abrirla, en los interiores, estaban escritos con letra negra y alguna tipografía script los nombres de los papás, padrinos, novios, datos de la fiesta y demás. Todo esto impreso en de inyección de tinta. De lo más sencillo.

Como casi no soy curioso le pregunté a mi mamá que de quién era eso y me dijo que era del hijo de alguna de sus comadres del barrio de San Felipe (aquí en San Cris se da mucho que las señoras nombran comadres y compadres para que los apoyen en sus compromisos sociales). Y también me dijo que cuando se la había llevado a entregar le comentó: “¿Cómo ve la invitación comadre? La hizo mi hijo que se va a casar y que estudio algo de computación. Él mismo la quizo hacer.

Cuando me contó eso le dije a mi mamá “se me metió algo al ojo” me di la vuelta y me fui. Me dio muchísimo sentimiento. Se me salieron las lagrimas y me puse todo sentimental.

¡QUE BONITO!

Imaginé la escena completa: el novio diseñando su invitación en la compu, metiendo sus hojas a la impresora, después al protector de hojas y todo.
Para él (y espero que para la novia) lo importante no era el papel de su invitación, ni cómo estaba diseñada, ni qué iba a decir la gente sobre la calidad de impresión.
Y seguramente tampoco lo iba a ser la cena, el salón, la sincronización de los tiempos durante la recepción ni nada de eso. Para él, lo importante era que se iba a casar con la mujer que amaba y se lo dijo al mundo de la manera mas sencilla, simple y bonita.

Y es que, así como esto, el amor y la vida, deben ser así, simples.
Creo que hay que volver a aprender a enfocarnos en la esencia de las cosas. En lo simple que tiene lo complejo de nuestros días. A ver lo bonito en lo sencillo pues todo lo demás está de más.

¿Tu también crees que simple es bonito?
Déjame aquí abajo tus comentarios. ¡Me gusta mucho leerlos!

Los quiero Sucumos.

Pablo Sucumo.